Hotarubi
Poeta recién llegado
Movimientos coreicos de la primavera
Hundiendo tus manos en mis pechos
te recuerdo, la primavera es corta.
Mordiendo la ciruela, tu lengua
llega al endocarpio de un corazón
que palpita y masticas,
carnoso se coagula en tus labios.
Como la sapidez del último sorbo
siempre queda algo del ayer,
igual que la luna que se rompe
cada vez que te bañas en su reflejo
y vuelve a formarse, redonda,
esta vez no será así, pues mis cabellos
desordenan su esférica silueta
y ahora sonríe afilando la noche.
Movimientos coreicos
enmudece la hoja del otoño al caer,
parasomnia.
¿Qué soñaron las mariposas mudas
sobre las flores de papel?
Escalofrío de los colores que se revuelven
creando una misma cosa, siendo uno.
Como una sombra que se esconde en otra,
como el olvido con su inquebrantable mutismo,
como la melancolía que vive
entre las costillas cenicientas,
cubro mi piel con la tuya,
siempre será primavera.
Hundiendo tus manos en mis pechos
te recuerdo, la primavera es corta.
Mordiendo la ciruela, tu lengua
llega al endocarpio de un corazón
que palpita y masticas,
carnoso se coagula en tus labios.
Como la sapidez del último sorbo
siempre queda algo del ayer,
igual que la luna que se rompe
cada vez que te bañas en su reflejo
y vuelve a formarse, redonda,
esta vez no será así, pues mis cabellos
desordenan su esférica silueta
y ahora sonríe afilando la noche.
Movimientos coreicos
enmudece la hoja del otoño al caer,
parasomnia.
¿Qué soñaron las mariposas mudas
sobre las flores de papel?
Escalofrío de los colores que se revuelven
creando una misma cosa, siendo uno.
Como una sombra que se esconde en otra,
como el olvido con su inquebrantable mutismo,
como la melancolía que vive
entre las costillas cenicientas,
cubro mi piel con la tuya,
siempre será primavera.
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