GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Investido despliegue de celadas amarados al
olvido
silente resquicio.
¡ah! - un sonido que no llega
pausa en la penumbra,
agolpan los pasos ausentes
divergen como sombras esquivas
olvido
silente resquicio.
¡ah! - un sonido que no llega
pausa en la penumbra,
agolpan los pasos ausentes
divergen como sombras esquivas
Aun se siente el sonido de sus pasos inadvertidos
ansiando tocar una espina
con sus pies descalzos de miedos
ansiando tocar una espina
con sus pies descalzos de miedos
Dicta en su mente pajarillos de matices
fracaso suspendido en
-un vuelo cerrado
intuye un deseo forzado
fracaso suspendido en
-un vuelo cerrado
intuye un deseo forzado
Cuenta su boca un soplo
de sus delirios
¿algo que solo desea y que aun no llega?
¿estará osando ver un cielo estrellado?
¡ah! ¿donde la quietud de su alma le inspira traición?
de sus delirios
¿algo que solo desea y que aun no llega?
¿estará osando ver un cielo estrellado?
¡ah! ¿donde la quietud de su alma le inspira traición?
¿Cuando abrirás tus ojos del mudo silencio
de las horas que duermen sin adivinarlo?
de las horas que duermen sin adivinarlo?
Apaciguo su boca con migajas de cenizas
¡que mas da!
suena la mortaja del desvelo
afin que comparezca delante de la muerte
¡no! pierdes tu el tiempo de la vida sosegada
-agotada,
solo precisar de un golpe de latidos
mortiferos en su pecho dormido
¡que mas da!
suena la mortaja del desvelo
afin que comparezca delante de la muerte
¡no! pierdes tu el tiempo de la vida sosegada
-agotada,
solo precisar de un golpe de latidos
mortiferos en su pecho dormido
Grechka Lee Maldonado
Enero 20,2009
Enero 20,2009
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