mistery white boy
Poeta recién llegado
Muerte del amor
Ya no laten los corazones desgarrados por las miradas.
Ya no existen las pasiones ni la muerte enamorada.
Ya no hay cartas a escondidas ni lágrimas enterradas,
Ni hay corazones rotos ni hay vida ni hay nada.
Que fue de aquellos versos escritos con la esperanza,
De que no fueran sólo versos sino mucho más que palabras
Donde el amor al odio y el odio al amor se juntaban
Para escribir una vida, a veces triste, a veces sola,
Pero siempre enamorada.
Hoy ya no queda nada, más que palabras turbias, sin gusto y pronto olvidadas,
A las que nos aferramos para sentirnos con alas.
Pero ya no queda nada; y un te quiero, un beso o una palabra,
Ya no son amor, sino un engañoso cuento de hadas.
Ya no laten los corazones desgarrados por las miradas.
Ya no existen las pasiones ni la muerte enamorada.
Ya no hay cartas a escondidas ni lágrimas enterradas,
Ni hay corazones rotos ni hay vida ni hay nada.
Que fue de aquellos versos escritos con la esperanza,
De que no fueran sólo versos sino mucho más que palabras
Donde el amor al odio y el odio al amor se juntaban
Para escribir una vida, a veces triste, a veces sola,
Pero siempre enamorada.
Hoy ya no queda nada, más que palabras turbias, sin gusto y pronto olvidadas,
A las que nos aferramos para sentirnos con alas.
Pero ya no queda nada; y un te quiero, un beso o una palabra,
Ya no son amor, sino un engañoso cuento de hadas.