carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Qué viajera es la muerte!
¡Con sus muchos disfraces se violenta!
En Argentina hizo desaparecer
30,000 hombres / niños / mujeres/ ancianos.
La dictadura del '76 fue danza de violenta muerte.
La muerte se coloca un antifaz de traficante,
pero canta los himnos del capital y el lucro.
La muerte pornográfica en la internet ocupa
a unas 30 millones almas lujuriosas diariamente.
En consumo de imágenes de sexo,
desafía la inocencia de las cuerpos infantiles.
Se lame los bigotes con su terneza impura.
La muerte es lujuriosa.
¡Con sus muchos disfraces se urde!
Es como ramera complaciente.
Y usa los pasamontañas de la indiferencia,
pero muerde en la carne de los apasionados
al igual que a los oscuros, aterrorizados
aterrorizantes, guerrilleros de sombras.
La muerte opta por la industria y por el sexo.
Con 60 billones de dólares cada año en el planeta,
prostituye lo bello, lo femíneo, lo inocente.
En la pequeña muerte de mi calle
todo lo corrompe y manosea.
Asalta, mata en las fronteras de Juárez,
viola en los cerros y montes escondidos
de aldeas de toda Surámerica
La muerte licenciosa y libertina es consumida
por 250 millones de personas. Ya es violencia
tecnológica y virtual; se consigue como el pan en la esquina
y los productos y servicios enriquecen.
Nada es tan letal, su vicio, su industria, su sexo.
http://carloslopezdzur.blogspot.com/2005_04_01_archive.html
¡Con sus muchos disfraces se violenta!
En Argentina hizo desaparecer
30,000 hombres / niños / mujeres/ ancianos.
La dictadura del '76 fue danza de violenta muerte.
La muerte se coloca un antifaz de traficante,
pero canta los himnos del capital y el lucro.
La muerte pornográfica en la internet ocupa
a unas 30 millones almas lujuriosas diariamente.
En consumo de imágenes de sexo,
desafía la inocencia de las cuerpos infantiles.
Se lame los bigotes con su terneza impura.
La muerte es lujuriosa.
¡Con sus muchos disfraces se urde!
Es como ramera complaciente.
Y usa los pasamontañas de la indiferencia,
pero muerde en la carne de los apasionados
al igual que a los oscuros, aterrorizados
aterrorizantes, guerrilleros de sombras.
La muerte opta por la industria y por el sexo.
Con 60 billones de dólares cada año en el planeta,
prostituye lo bello, lo femíneo, lo inocente.
En la pequeña muerte de mi calle
todo lo corrompe y manosea.
Asalta, mata en las fronteras de Juárez,
viola en los cerros y montes escondidos
de aldeas de toda Surámerica
La muerte licenciosa y libertina es consumida
por 250 millones de personas. Ya es violencia
tecnológica y virtual; se consigue como el pan en la esquina
y los productos y servicios enriquecen.
Nada es tan letal, su vicio, su industria, su sexo.
http://carloslopezdzur.blogspot.com/2005_04_01_archive.html