Eduardo Bretón
Poeta recién llegado
He dado mucho de mí para entenderte, para conocer tú olor de mujer, para tenerte en mis pupilas. Te he tomado entre mis manos para cuidarte y darte mi universo. Quiero moldearme a ti, quiero ser tus manos y tus ojos y tus piernas y tus senos, quiero ser tú piel para así abrazarte completa, y sentir tú calor y tú frescura, tú inocencia, tu pasión y tus anhelos y deseos. Quiero aprisionarte y llenarte toda de mi, y que respires mi aire y que exhales por tus poros mi calor, quiero ser tú sangre para llegar hasta tú mente y conocerte completamente y casi ser tú. Pero si así fuera me robaría tú libertad, solo quiero ser parte de ti, quiero ser una faceta, una línea más en ese poema que eres tú. Sería una ráfaga de viento que levanta con ternura tú cabello y que besa con suavidad tus labios y tus ojos. Sería un cometa que pasa iluminando tus noche por un tiempo, para después de hacerte un poco más feliz, separándome indefinidamente de ti. Por que es cierto que mi pasión rebasa los límites de la locura. Pero al observarte caigo en cuenta que nunca serás débil, solo delicada. Por eso mi amor te toma con la delicadeza de quien carga a un infante, por eso mis lágrimas se enamoran de ti en su caída, por eso mis letras no cesan de hablar de ti. Por que si todo este intento de ti, de mi, de ambos, solo hay un segundo, entonces el infinito es solo un segundo.