Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una mujer gritaba:
¿Quién da más por mi cuerpo?
Y al detenerme a preguntar
¿Por qué su cuerpo quería vender?
Con lágrimas en los ojos me dijo:
-No tengo nada que comer...
Empezó a relatarme su historia,
los lloros cubrían su rostro.
Muy lejos de ser la gloria
su historia estaba plagada de mosto.
Una triste infancia donde no fue heroína
y una violación a sus seis años.
Con drogas alcohol y mucha ruina
en un barrio bajo atestado de daños.
Huyó de su casa siendo muy joven
Vendió su cuerpo para consumir droga
Y aunque nada le salía bien
Siguió así hasta volverse casi loca.
¿Quién da más por mi cuerpo?
No paraba de gritar
y aunque yo le interrumpía
su plata fácilquería ganar.
Un auto se detuvo
justo al pie de la acera.
Él vestido con su traje,
ella vestida de bandolera.
Sin decirme más nada
en el coche se montó.
El tipo éste arrancó su auto
y rápido se la llevó.
Me quedó la sensación
de un sabor amargo.
Pobre joven aquella
que ha caído en el letargo.
En otra esquina no muy lejos
logré escuchar a otra mujer
Gritando como la anterior...
también su cuerpo quería vender.
A ésta no me acerqué a preguntarle
Ya ni caso tenía.
Si al final de cuentas
ni ella sabe lo que valía.
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