esthersita87
Poeta recién llegado
Cuántos besos han llovido sobre tu piel,
miles de manos han recorrido tu cuerpo
e infinitas huellas han quedado en tu cama.
Mujer de las caricias de miel,
vuelo fugaz de placer sin tiempo,
sólo Dios sabe cuanto anhelas ser una dama
bienamada por alguno, que no sea infiel
y no ofrecer tu cuerpo por dinero.
La esquina solitaria y nocturna es tu oficina
y bajo el farol, tu cara levemente se ilumina.
Te veo dicutir con un hombre la tarifa
y quisiera devolverte la inocencia ya perdida.
Vagamente veo una falsa sonrisa dibujada
y en tu rostro ganas de volver al cielo.
Tu alma quiere libertad inmediata.
Me lamento porque no puedo salvarte, hermana,
huyo de tu áspera soledad y melancolía
antes de contagiarme de tristeza, amiga mía.
miles de manos han recorrido tu cuerpo
e infinitas huellas han quedado en tu cama.
Mujer de las caricias de miel,
vuelo fugaz de placer sin tiempo,
sólo Dios sabe cuanto anhelas ser una dama
bienamada por alguno, que no sea infiel
y no ofrecer tu cuerpo por dinero.
La esquina solitaria y nocturna es tu oficina
y bajo el farol, tu cara levemente se ilumina.
Te veo dicutir con un hombre la tarifa
y quisiera devolverte la inocencia ya perdida.
Vagamente veo una falsa sonrisa dibujada
y en tu rostro ganas de volver al cielo.
Tu alma quiere libertad inmediata.
Me lamento porque no puedo salvarte, hermana,
huyo de tu áspera soledad y melancolía
antes de contagiarme de tristeza, amiga mía.