Latet
Poeta recién llegado
¡Mujer de hierro, mujer de amor!
Tan cerca siempre al corazón,
te llevo en calma
en dulce entrega
acicalando mi alma en pena.
¡Mujer de roble, mujer de flor!
Eres la fuerza que me faltó,
en horas truncas
y en horas cruentas
tuve tu hombro sin condición.
¡Mujer sensible, mujer tan fiera!
Siempre te tuve en mi defensa,
a mi enemigo
tú derrocaste
en tu consejo el mejor sable.
¡Mujer amada idolatrada!
Eres mi orgullo
en mente y alma
¿cómo agradezco al Ser Supremo
haberme dado tu amor materno?