Hellen Cristy
Poeta adicto al portal
Una mujer rota fragmentada en miles de pedazos,
despedazada su vida con intención despiadada
no siente el corazón, perdió los ojos, el alma, los brazos,
su cuerpo esta indolente, mutilado, su alma cansada.
Estéril de amor, de recuerdos dolidos, hastiada,
despojada, con la mirada ida y memoria ausente
destrozada por la vida, lastimada, golpeada,
su frágil corazón maltrataron cruelmente.
No puede alimentar sus sueños de fantasías
transformaron su mundo de negro acontecer
ni aún resurgiendo de sus crueles agonías
podría volver sobre sus pasos para sentirse mujer.
En diminutos cristales la fraguaron los latigazos
regados están sus vidrios implacablemente por doquier
rasgada su alma en incontables y diminutos pedazos
que cualquiera al tropezarlos terminaría de romper.
Es imposible juntarlos, ni el amor tendría argumentos,
no bastan las ganas, ni los esfuerzos de un ser querido
para juntar sus partes rotas, se intentó y no se ha podido
ya que resaltan las cicatrices al pegar los segmentos.
Se resquebraja convertida en polvo de cristales esparcidos
pobre mujer rota. ¿Cuál es tú gran angustia o tu queja?
Grita ¿O es qué te han fraccionado hasta los profundos gemidos?
¿Por qué permites que te aplasten las rocas que la vida deja?
Ya entiendo tu inaudito deseo al quedarte lejana, inerte
no quieres probar mieles, el amor sin compasión te quebró
por eso prefieres abandonarte a tu desgraciada suerte
para borrar toda huella de ése amor que te deslumbró
Convertida en polvo quieres unirte al correr del viento
volar mezclada entre la arena fina y con el aire olvidar tú derrota
sintiéndote al fin libre, escapándote del triste abatimiento
¡Prefiriendo ser cristal en polvo, que una mujer rota!
Hellen Cristy
15-11-99
despedazada su vida con intención despiadada
no siente el corazón, perdió los ojos, el alma, los brazos,
su cuerpo esta indolente, mutilado, su alma cansada.
Estéril de amor, de recuerdos dolidos, hastiada,
despojada, con la mirada ida y memoria ausente
destrozada por la vida, lastimada, golpeada,
su frágil corazón maltrataron cruelmente.
No puede alimentar sus sueños de fantasías
transformaron su mundo de negro acontecer
ni aún resurgiendo de sus crueles agonías
podría volver sobre sus pasos para sentirse mujer.
En diminutos cristales la fraguaron los latigazos
regados están sus vidrios implacablemente por doquier
rasgada su alma en incontables y diminutos pedazos
que cualquiera al tropezarlos terminaría de romper.
Es imposible juntarlos, ni el amor tendría argumentos,
no bastan las ganas, ni los esfuerzos de un ser querido
para juntar sus partes rotas, se intentó y no se ha podido
ya que resaltan las cicatrices al pegar los segmentos.
Se resquebraja convertida en polvo de cristales esparcidos
pobre mujer rota. ¿Cuál es tú gran angustia o tu queja?
Grita ¿O es qué te han fraccionado hasta los profundos gemidos?
¿Por qué permites que te aplasten las rocas que la vida deja?
Ya entiendo tu inaudito deseo al quedarte lejana, inerte
no quieres probar mieles, el amor sin compasión te quebró
por eso prefieres abandonarte a tu desgraciada suerte
para borrar toda huella de ése amor que te deslumbró
Convertida en polvo quieres unirte al correr del viento
volar mezclada entre la arena fina y con el aire olvidar tú derrota
sintiéndote al fin libre, escapándote del triste abatimiento
¡Prefiriendo ser cristal en polvo, que una mujer rota!
Hellen Cristy
15-11-99