Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Mujer,te pido que no llores,
pues tus gotas son estacas en mi pecho,
y me ametrallan como garras del olvido,
desgarrando toda luz en mis entrañas.
Mujer, te pido que no llores,
pues tu llanto es veneno a mis oídos,
y no encuentro más huida en esta sombra,
que la muerte prisionera de mis carnes.
Mujer,te pido sin fortunas,
aceptes estos versos que te entrego,
cuyo esencia es el amor más venidero,
y cuyo aroma tiene espuelas de tu nombre.
Mujer,te pido que mi pluma,
convierta tus lagunas en senderos,
y ese llanto de perdidos aguaceros,
sea camino, a tus pies de media luna.
pues tus gotas son estacas en mi pecho,
y me ametrallan como garras del olvido,
desgarrando toda luz en mis entrañas.
Mujer, te pido que no llores,
pues tu llanto es veneno a mis oídos,
y no encuentro más huida en esta sombra,
que la muerte prisionera de mis carnes.
Mujer,te pido sin fortunas,
aceptes estos versos que te entrego,
cuyo esencia es el amor más venidero,
y cuyo aroma tiene espuelas de tu nombre.
Mujer,te pido que mi pluma,
convierta tus lagunas en senderos,
y ese llanto de perdidos aguaceros,
sea camino, a tus pies de media luna.
Última edición: