Rita de ´Torres
Poeta recién llegado
MUJER
Desliza dos dublinés por tu espalda
y cuando lleguen a tu muñeca,
¡lánzalos otra vez!
Así te decía este hombruno,
cuando ojeando un periódico
un niño reponías,
para que no se descuadrase
vuestra orgullosa agenda bendita.
Desliza dos dublinés por tu espalda
y cuando lleguen a tu muñeca,
¡lánzalos otra vez!
Así te decía este hombruno,
cuando arto del trabajo te miraba
y no sopesaba, que tu cansada
le eludías también.
Desliza dos dublinés por tu espalda
y cuando lleguen a tu muñeca,
¡lánzalos otra vez!
Verás como la suerte te sonríe
cuando no se lo digas a él.
Desliza dos dublinés por tu espalda
y cuando lleguen a tu muñeca,
¡lánzalos otra vez!
Así te decía este hombruno,
cuando ojeando un periódico
un niño reponías,
para que no se descuadrase
vuestra orgullosa agenda bendita.
Desliza dos dublinés por tu espalda
y cuando lleguen a tu muñeca,
¡lánzalos otra vez!
Así te decía este hombruno,
cuando arto del trabajo te miraba
y no sopesaba, que tu cansada
le eludías también.
Desliza dos dublinés por tu espalda
y cuando lleguen a tu muñeca,
¡lánzalos otra vez!
Verás como la suerte te sonríe
cuando no se lo digas a él.
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