germancarlos
Poeta recién llegado
Sonó la sirena.
Corrimos juntos de la mano.
El suelo se abrió.
Empezamos a caer,
algo me cogió la pierna,
quizás una rama.
El impacto nos separó.
Boca abajo te vi caer,
según caías
vi como te trasfigurabas.
Energía pura.
Quedó tu aura.
Grité tu nombre,
tu rostro vapor puro,
se volvió.
No te pude detener,
tú tampoco podías parar
ibas camino
de un mundo paralelo.
Corrimos juntos de la mano.
El suelo se abrió.
Empezamos a caer,
algo me cogió la pierna,
quizás una rama.
El impacto nos separó.
Boca abajo te vi caer,
según caías
vi como te trasfigurabas.
Energía pura.
Quedó tu aura.
Grité tu nombre,
tu rostro vapor puro,
se volvió.
No te pude detener,
tú tampoco podías parar
ibas camino
de un mundo paralelo.