No tienes idea lo difícil que es vivir,
fijado en la esencia de tu cuerpo,
la preciosidad brillante de tu pelo
y la deleitación ansiada de poder
admirar una vez más tus perfectas pinceladas.
Déjame entrar en tu alma mi anhelada muñeca de porcelana,
déjame ceñir en ti mi amor sumiso a tu voluntad.
Respóndeme muñeca!
Dame alas para ser libre en tu horizonte
y allí hacer contornos en tu iris,
déjame tras tus pupilas situar la luz de mi amor,
para cuando desees despertar.
A tu realidad entregarle yo un edén de ansioso fulgor
y a ese, tú deseado corazón, un mundo lleno de ensueños.
Ven a mí, Mi muñeca de porcelana.
Regálame una noche, una mirada, un beso, un aliento
para robarme tu inclinación,
a la terca duda de entregarme tu amor.
para hacer de carne, esa tu fría porcelana
y te prometo que en mis ojos,
Siempre serán hermosas,
las más hermosas, tus pinceladas.
No dejes caer a esta mi ilusión muñeca,
de tenerte mía, solo mía.
Porque te amo, te deseo, te necesito muñeca.