esperancita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Encuentro tu corazón
muriendo por ella,
pero las heridas que llevabas
se adormecierón conmigo,
pues viste la luz del sol
iluminándonos el camino.
Y miraste mis ojos tristes
y nos llenamos de pena,
tú amas lo que no existe
y yo no amo a un ser cualquiera.
Por eso quiero besar tu boca
como si fuese una copa de vino
porque más que una noche loca,
quiero a ese amor divino.
Eres ese lucero, que me regala el destino,
por eso brindo, por vivir noches tan bellas
con el ser que yo más quiero.