Quiso saltar de la cama de repente,
un impulso de poeta le sobresaltó.
Una Musa repentina le revoloteaba su mente.
Saltar a coger lápiz y papel,
pero todo se truncó.
El dedo gordo del pie se le enganchó a la sábana y
cayó estrepitosamente al suelo.
El orinal empezó a dar tumbos, salpicando al gato.
El maullido resonó por todo el edificio como cosa mala.
Quiso dar la luz, tropezó con la mesilla y el cenicero brincó por los aires.
Su mujer, con los pelos electrizados, preguntó.
¿Pero qué pasa?
un impulso de poeta le sobresaltó.
Una Musa repentina le revoloteaba su mente.
Saltar a coger lápiz y papel,
pero todo se truncó.
El dedo gordo del pie se le enganchó a la sábana y
cayó estrepitosamente al suelo.
El orinal empezó a dar tumbos, salpicando al gato.
El maullido resonó por todo el edificio como cosa mala.
Quiso dar la luz, tropezó con la mesilla y el cenicero brincó por los aires.
Su mujer, con los pelos electrizados, preguntó.
¿Pero qué pasa?