No sé si pronto nacerá otro día,
ahora solo me queda el silencio
y el susurro de mis pensamientos.
Y el cielo teñido de miles de preguntas
de mis entrañas rebalsa, acogiendo
mis penas en sus brazos me consuela
con la luz nocturna que nace de su ser.
Pienso que su voz suavemente se dilata
y mi corazón en sus manos añora poseer,
pienso que jamás este día renacerá
y que todos estos recuerdos
y penas en mi pecho marcado quedarán.
Tal vez ya no me mira,
y no sé si tropezaré con alguna nube
en las aguas sostenidas por el viento
y tal vez los desiertos, mis lágrimas
se lleve para suprimir mi tan larga
soledad desencajada.
Tal vez ya no mire escombros, pues
solo me queda las esperanzas
de ver lo hermoso de un suspiro ajeno,
de tu mirada esquiva
y el silencio disipado que sulfura de tu ser.
ahora solo me queda el silencio
y el susurro de mis pensamientos.
Y el cielo teñido de miles de preguntas
de mis entrañas rebalsa, acogiendo
mis penas en sus brazos me consuela
con la luz nocturna que nace de su ser.
Pienso que su voz suavemente se dilata
y mi corazón en sus manos añora poseer,
pienso que jamás este día renacerá
y que todos estos recuerdos
y penas en mi pecho marcado quedarán.
Tal vez ya no me mira,
y no sé si tropezaré con alguna nube
en las aguas sostenidas por el viento
y tal vez los desiertos, mis lágrimas
se lleve para suprimir mi tan larga
soledad desencajada.
Tal vez ya no mire escombros, pues
solo me queda las esperanzas
de ver lo hermoso de un suspiro ajeno,
de tu mirada esquiva
y el silencio disipado que sulfura de tu ser.
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