Childe Harold
Poeta recién llegado
Mutilando mis ojos
He vivido en el silencio,
muriendo a gritos de agonía.
He observado los abismos
sumergido en la mentira.
He bebido a tragos largos
el dolor de las heridas;
pero nunca de tus labios
el néctar fresco de la vida...
He muerto mil muertes sordas,
viviendo a sorbos de alegría.
He mutilado mis ojos
para imaginar tu anatomía.
He engullido torturas
predestinadas por mi estigma;
mas nunca el castigo
de tu envenenada mordida...
Sobrevivo en tu mirada
cuando se llena
en una luna extinguida.
Pervivo en tus latidos
cuando golpea
en tu pecho la lejanía.
Desfallezco en tus vísceras
sabiéndote tan llena
de melancolía.
Avivo mis esperanzas
al figurarme que este
traicionero Dios
nos permitirá tocarnos
algún día...
He vivido en el silencio,
muriendo a gritos de agonía.
He observado los abismos
sumergido en la mentira.
He bebido a tragos largos
el dolor de las heridas;
pero nunca de tus labios
el néctar fresco de la vida...
He muerto mil muertes sordas,
viviendo a sorbos de alegría.
He mutilado mis ojos
para imaginar tu anatomía.
He engullido torturas
predestinadas por mi estigma;
mas nunca el castigo
de tu envenenada mordida...
Sobrevivo en tu mirada
cuando se llena
en una luna extinguida.
Pervivo en tus latidos
cuando golpea
en tu pecho la lejanía.
Desfallezco en tus vísceras
sabiéndote tan llena
de melancolía.
Avivo mis esperanzas
al figurarme que este
traicionero Dios
nos permitirá tocarnos
algún día...