Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puedo amarte desde otro silencio,
puedo verte en traslaciones y
pender de un hilo sin caer o
verme sorprendido con otra mirada;
trasvasando al lograr lo posible
de lo imposible, aunque escale
o me pierda en el laberinto,
y sentirme como un ángel cuando
retorne del mundo de los dioses
sin derrumbar los Castillos sitiados
adónde aprendí amarte.
Tal vez he dado un vuelco
perdurable: que consiste
en amarte en la forma del silencio.
Supongo que las voces etéreas no conjugan
mantras, escamoteados en ropajes sedosos;
y que ningún conglomerado de acciones es
suficiente.
Cuando desde el otro silencio
saltaron párpados fugados desde algún
lugar fibroso,
y la tierra del amor no detuvo sus revueltas.
puedo verte en traslaciones y
pender de un hilo sin caer o
verme sorprendido con otra mirada;
trasvasando al lograr lo posible
de lo imposible, aunque escale
o me pierda en el laberinto,
y sentirme como un ángel cuando
retorne del mundo de los dioses
sin derrumbar los Castillos sitiados
adónde aprendí amarte.
Tal vez he dado un vuelco
perdurable: que consiste
en amarte en la forma del silencio.
Supongo que las voces etéreas no conjugan
mantras, escamoteados en ropajes sedosos;
y que ningún conglomerado de acciones es
suficiente.
Cuando desde el otro silencio
saltaron párpados fugados desde algún
lugar fibroso,
y la tierra del amor no detuvo sus revueltas.
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