Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Catarsis bienaventurada,
cuando el rasguño del tiempo,
asemeja el silencio de mis versos,
con cuanta valía...
con cuanto encanto....
Reservando el sentimiento,
que acabará por mostrarse,
en tu lecho sublime,
refrescando tu vientre,
deseado y amado...
Ojos serenos en aguas amargas,
que transforman agujas en mieles,
que adoro el suelo que pisas,
amando hasta el viento que te roza...
Nunca el tiempo fue tanto,
nunca mi corazón tan profanado,
exhalando el fuego... bebiendo el viento...
recorriendo en pétalos tu piel...
Éxtasis de abandono,
al resguardarme en tus brazos,
si el pecho se hincha...
mis lágrimas ahogan...
Resplandor de velas,
magnificadas y bendecidas,
por el soneto de tus caricias...
esfinges serenas...
horas malditas...
sin el refulgir de tu mirar...
¡Ven! ¡Ven! refúgiame en tus brazos,
me apoderaré de tus caderas...
encadenando tus deseos,
empalando con mis mieles...
Si el vino aun no seca,
si la lacra ardiente es mi sello,
y estas humildes palabras...
para amarte... para amarte...
¿Será que aún sientes el nacer de mis labios en ti?...
Amante... amada... tú...
Lord Velfragor
cuando el rasguño del tiempo,
asemeja el silencio de mis versos,
con cuanta valía...
con cuanto encanto....
Reservando el sentimiento,
que acabará por mostrarse,
en tu lecho sublime,
refrescando tu vientre,
deseado y amado...
Ojos serenos en aguas amargas,
que transforman agujas en mieles,
que adoro el suelo que pisas,
amando hasta el viento que te roza...
Nunca el tiempo fue tanto,
nunca mi corazón tan profanado,
exhalando el fuego... bebiendo el viento...
recorriendo en pétalos tu piel...
Éxtasis de abandono,
al resguardarme en tus brazos,
si el pecho se hincha...
mis lágrimas ahogan...
Resplandor de velas,
magnificadas y bendecidas,
por el soneto de tus caricias...
esfinges serenas...
horas malditas...
sin el refulgir de tu mirar...
¡Ven! ¡Ven! refúgiame en tus brazos,
me apoderaré de tus caderas...
encadenando tus deseos,
empalando con mis mieles...
Si el vino aun no seca,
si la lacra ardiente es mi sello,
y estas humildes palabras...
para amarte... para amarte...
¿Será que aún sientes el nacer de mis labios en ti?...
Amante... amada... tú...
Lord Velfragor