poetakabik
Poeta veterano en el portal
Tú dormías recostada en mi regazo,
el arroyo transcurría silencioso
en su eterna marcha hacia el mar,
el cielo salpicado de rosas blancas
estaba más azul que nunca,
yo acunaba tus sueños
al tiempo que te amaba,
acompañada por la brisa suave del verano
la tarde se iba marchando,
hacia nosotros con ensordecedor ruído
un tropel de gorriones se aproximaba,
empezaban a retirarse a descansar,
la penumbra se adivinaba al compás
que la decadente corona descendía,
se encendian los primeros luceros,
Venus, el más tempranero lucia
todo su esplendor en la inmensidad
azul grisacea, era el dueño de ella,
como un guerrero victorioso brillaba
más y más, las sombras confundían
la penumbra, empezaban a tiritar
las estrellas, la luna despertaba
inundando tus labios de luz empezaba
a asomarse al horizonte,
estabas tan hermosa, que no pude detener
el deseo de besarte, tú con un te quiero
en los ojos iluminaste tu cara,
nos cogimos de la mano
y empezamos a caminar
por los caminos del corazón,
donde incansables seguimos
buscando la eternidad.
el arroyo transcurría silencioso
en su eterna marcha hacia el mar,
el cielo salpicado de rosas blancas
estaba más azul que nunca,
yo acunaba tus sueños
al tiempo que te amaba,
acompañada por la brisa suave del verano
la tarde se iba marchando,
hacia nosotros con ensordecedor ruído
un tropel de gorriones se aproximaba,
empezaban a retirarse a descansar,
la penumbra se adivinaba al compás
que la decadente corona descendía,
se encendian los primeros luceros,
Venus, el más tempranero lucia
todo su esplendor en la inmensidad
azul grisacea, era el dueño de ella,
como un guerrero victorioso brillaba
más y más, las sombras confundían
la penumbra, empezaban a tiritar
las estrellas, la luna despertaba
inundando tus labios de luz empezaba
a asomarse al horizonte,
estabas tan hermosa, que no pude detener
el deseo de besarte, tú con un te quiero
en los ojos iluminaste tu cara,
nos cogimos de la mano
y empezamos a caminar
por los caminos del corazón,
donde incansables seguimos
buscando la eternidad.
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