Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Hicieron un charco
entre sus lagrimas,
desbordándose se unieron al río
llegaron al Mar...
El avión salía
dejando uno en las nubes,
al otro en tierra perdida
¡No había pañuelos para tanta desdicha!
Solo la Luna que los dos veían
unían sus suspiros,
mientras las velas de desamparo
no se encendían.
Nada corrigieron
cada uno quedó con su desdicha,
Uno murió a los cien días...
El otro vivió en agonía.
Rosario de Cuenca Esteban