Alma rediviva vengo, alma rediviva voy:
siempre supe lo que soy y a lo que vine,
y así, aunque esquivas y áridas las sendas
no desmienten la ruta que porfiado he de seguir.
Nunca dejará de ser verosímil la pregunta
ni dudoso el paradigma de volver
mas, siempre son intrascendentes los despojos
que quedan cuando a veces miro atrás.
La humildad, copa de vino incomparable y raro,
cuando entera creo habérmela escanciado
ya está llena de ambiciones y de orgullo rebosante:
ay de mí, esas curvas que desvían mi caminar.
Si algo me duele mucho, mucho me duele el mundo;
si algo tanto me pesa, tanto me pesa la vanidad;
aquello que tanto busco no es de ahora, no es para mí:
quizá está entre las nubes y ya lo he de encontrar.
Mientras, ligero e indiferente como el viento,
sea suave brisa o se convierta en furioso vendaval,
nada quiero, nada es mío y no sueño con tener:
así, sin condiciones, nada se te iguala ¡libertad!
siempre supe lo que soy y a lo que vine,
y así, aunque esquivas y áridas las sendas
no desmienten la ruta que porfiado he de seguir.
Nunca dejará de ser verosímil la pregunta
ni dudoso el paradigma de volver
mas, siempre son intrascendentes los despojos
que quedan cuando a veces miro atrás.
La humildad, copa de vino incomparable y raro,
cuando entera creo habérmela escanciado
ya está llena de ambiciones y de orgullo rebosante:
ay de mí, esas curvas que desvían mi caminar.
Si algo me duele mucho, mucho me duele el mundo;
si algo tanto me pesa, tanto me pesa la vanidad;
aquello que tanto busco no es de ahora, no es para mí:
quizá está entre las nubes y ya lo he de encontrar.
Mientras, ligero e indiferente como el viento,
sea suave brisa o se convierta en furioso vendaval,
nada quiero, nada es mío y no sueño con tener:
así, sin condiciones, nada se te iguala ¡libertad!