Nada
Paso un ángel y no me hablo
me di cuenta que el pecado me cubría
y lo que fue poesía se murió.
Las palabras quedaron mudas
el teclado, el lápiz, mi alma callo;
mas en esta hora fallida
al verso, a la canción me aferro yo.
Ahora mientras me abrazo a las grafías
entre el mar de mis ingenuos delirios,
suplico la flama de la poesía
para cerrar lagrimales con nudos.
Y verter por melancolía o misericordia
un ultimo verso al triste viento
que de mis platicas cansado estaba.
Gritando, suplicando, gimiendo
¡OH! Poesía sin ti no soy nada.
Paso un ángel y no me hablo
me di cuenta que el pecado me cubría
y lo que fue poesía se murió.
Las palabras quedaron mudas
el teclado, el lápiz, mi alma callo;
mas en esta hora fallida
al verso, a la canción me aferro yo.
Ahora mientras me abrazo a las grafías
entre el mar de mis ingenuos delirios,
suplico la flama de la poesía
para cerrar lagrimales con nudos.
Y verter por melancolía o misericordia
un ultimo verso al triste viento
que de mis platicas cansado estaba.
Gritando, suplicando, gimiendo
¡OH! Poesía sin ti no soy nada.