Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Nadie calentará el invierno
si no te enfadas cuando el fuego se apaga.
Nadie se sentará en el sofá de tu cielo
a un palmo sobre las nubes, viendo pasar la mañana.
Nadie abrirá tu balcón cuando sople el viento
si tus pasos no corretean a cerrar las persianas.
Nadie columpiará las cuerdas de tus sueños
si mis manos abiertas no te empujan de espaldas.
Nadie.
Nadie se atreverá a contar el tiempo
que le faltan a mis noches para que vuelvas a casa.
si no te enfadas cuando el fuego se apaga.
Nadie se sentará en el sofá de tu cielo
a un palmo sobre las nubes, viendo pasar la mañana.
Nadie abrirá tu balcón cuando sople el viento
si tus pasos no corretean a cerrar las persianas.
Nadie columpiará las cuerdas de tus sueños
si mis manos abiertas no te empujan de espaldas.
Nadie.
Nadie se atreverá a contar el tiempo
que le faltan a mis noches para que vuelvas a casa.