El sol de esta mañana dorada es solaz y cálido,
tan cándido tan entrañable tan delicado,
que le canturrea una nana de oro pálido.
En su regazo dorado me lo acuna,
mientras mi bebe sonríe y se duerme,
y cierra sus ojitos y escucha.
Duérmete mi dulce niño
sin miedo ni temores,
entre mis brazos protectores,
duérmete mi dulce niño.
Duérmete mi vida,
entre nubes de algodones,
volando entre los halcones,
duérmete mi vida.
Duérmete mi cielo,
duérmete ya,
duerme.
tan cándido tan entrañable tan delicado,
que le canturrea una nana de oro pálido.
En su regazo dorado me lo acuna,
mientras mi bebe sonríe y se duerme,
y cierra sus ojitos y escucha.
Duérmete mi dulce niño
sin miedo ni temores,
entre mis brazos protectores,
duérmete mi dulce niño.
Duérmete mi vida,
entre nubes de algodones,
volando entre los halcones,
duérmete mi vida.
Duérmete mi cielo,
duérmete ya,
duerme.