Évano
Libre, sin dioses.
Lagrimean las hojas de los sauces
el vidrio y el cristal de los humanos.
Son heridas a nuestras propias manos,
la sangre de La Tierra y de los cauces
de los ríos de breas en la noche
que vaga el hombre que se llama hoy.
Sueño con despertar, con que estoy
ante rocío de alba y el derroche
de los rayos de sol. Sueño arcoïris
como rejas de cuna para el hijo.
Sueño que ríe el dios de la natura
con rostro de árboles y sirimiris.
Sueño que el hombre olvida el crucifijo
y mira el fin del mundo y lo sutura.
el vidrio y el cristal de los humanos.
Son heridas a nuestras propias manos,
la sangre de La Tierra y de los cauces
de los ríos de breas en la noche
que vaga el hombre que se llama hoy.
Sueño con despertar, con que estoy
ante rocío de alba y el derroche
de los rayos de sol. Sueño arcoïris
como rejas de cuna para el hijo.
Sueño que ríe el dios de la natura
con rostro de árboles y sirimiris.
Sueño que el hombre olvida el crucifijo
y mira el fin del mundo y lo sutura.