José Dionicio Benaventa
Poeta recién llegado
NAUFRAGIO
I
He naufragado. Créeme.
En alta mar la barca hundida.
He llegado a ti,
remolcado por las olas.
Dadme de beber.
Mi sed te implora.
Mi voz reseca de auxilio pedir,
mi grito nadie escucha.
Fija en la mirada
el profundo azul de mis desvelos.
II
El mar lánguido de tus ojos púrpura,
tu mirada guarda.
El farol del iris refleja tu sombra.
Camino al punto cardinal.
Anhelo lluvioso, reseco llanto,
parpadeo de brumas, de sol y quimeras.
Fase auroral de vendavales
sombríos.
III
No sé cuantas veces las redes he lanzado,
una, mil veces, no sé.
Ni un pez se apiada.
Sin embargo, cada lance recuerda,
que la paciencia es tesoro urgido,
el más preciado de este lobo de mar.
José Dionicio Benaventa Mirabal (El Poeta)