Náufragos y divagaciones

Kabuki

Poeta recién llegado
Náufragos y divagaciones

Encontraron mi cuerpo tirado en un parque.
Totalmente borracho.
Me taparon los ojos con periódicos húmedos
y secaron los meandros de sangre
con los zigzags de la suela de un zapato.
Era de lluvia, la carnicería, luces ámbares,
sirena brutal que coreaba con las putas de los jirones,
travestis, efigies de laboratorio.
Canturreaban con Ulises díscolo
evangelizador de la Constantinopla de mi cigarro,
del último. La petaca se abrió por el golpe,
volvió a relinchar ante la necropsia.
De mis orificios nasales, riachuelos de licor albúreo,
pincel de Baco que dibuja corazones.
Rubí, escarlatina, esclerosis, parálisis del tiempo,
enfermedad del presente. Un suspiro.
Los botecitos de esa playa de papel chino
arriban a la costa de una teta parda.
El departamento tiene dos pisos.
Una sola cama en el erial de Atacama,
el buen humor del Polo sur.
De días y solanas es el festín de las moscas
en los pútridos embates de mi vena,
Que asco, que afulgida luciérnaga natural.
Zootecnia de los pobres.

Llego el futuro sin sus maletas forradas
del Ezeiza y presentaron su maldita
carta notarial, abyecta, inocua y en soma y en sesos.
Estudiantes de la Villareal socavaron
la musculatura gelatinosa. El forro y mortaja
de mi ruiseñor patas. Mi esqueleto
en algún bunker de facultad llena de gérmenes,
mi epitafio tragando rosas para pesar
más en la balanza. No se inclina. No se subyugue.
Libra. Libre no ¡ah!. Sus cadenitas de cobre
condenaron a 25 años a mi primo,
El era una criatura. Su juicio fue antes de nacer.
Qué hay del muerto que se come a un muerto
y del muerto que jamás podrá comer a un vivo,
y del vivo que no cree que come a un muerto pero
es éste el que hace que sus babas floten en sus
bigotes abriéndole el apetito.
Justicia clama el cerro.
Justicia compra el que compró el cerro.
Hay que alimentarnos de la vieja especie
para salir fuerte y sanos, como dicen esos
reclames de leche. ¡Bah!, pura mierda,
ya me morí, y lo único que pienso es en esa
botella que deje a medias.​
 
Náufragos y divagaciones

Encontraron mi cuerpo tirado en un parque.
Totalmente borracho.
Me taparon los ojos con periódicos húmedos
y secaron los meandros de sangre
con los zigzags de la suela de un zapato.
Era de lluvia, la carnicería, luces ámbares,
sirena brutal que coreaba con las putas de los jirones,
travestis, efigies de laboratorio.
Canturreaban con Ulises díscolo
evangelizador de la Constantinopla de mi cigarro,
del último. La petaca se abrió por el golpe,
volvió a relinchar ante la necropsia.
De mis orificios nasales, riachuelos de licor albúreo,
pincel de Baco que dibuja corazones.
Rubí, escarlatina, esclerosis, parálisis del tiempo,
enfermedad del presente. Un suspiro.
Los botecitos de esa playa de papel chino
arriban a la costa de una teta parda.
El departamento tiene dos pisos.
Una sola cama en el erial de Atacama,
el buen humor del Polo sur.
De días y solanas es el festín de las moscas
en los pútridos embates de mi vena,
Qué asco, qué afulgida luciérnaga natural.
Zootecnia de los pobres.

Llego el futuro sin sus maletas forradas
del Ezeiza y presentaron su maldita
carta notarial, abyecta, inocua y en soma y en sesos.
Estudiantes de la Villareal socavaron
la musculatura gelatinosa. El forro y mortaja
de mi ruiseñor patas. Mi esqueleto
en algún bunker de facultad llena de gérmenes,
mi epitafio tragando rosas para pesar
más en la balanza. No se inclina. No se subyugue.
Libra. Libre no ah. Sus cadenitas de cobre
condenaron a 25 años a mi primo,
Él era una criatura. Su juicio fue antes de nacer.
Qué hay del muerto que se come a un muerto
y del muerto que jamás podrá comer a un vivo,
y del vivo que no cree que come a un muerto pero
es éste el que hace que sus babas floten en sus
bigotes abriéndole el apetito.
Justicia clama el cerro.
Justicia compra el que compró el cerro.
Hay que alimentarnos de la vieja especie
para salir fuerte y sanos, como dicen esos
reclames de leche. Bah!, pura mierda,
ya me morí, y lo único que pienso es en esa
botella que dejé a medias.​




Un trabajo pobladísimo de imágenes intensas, singulares y potentes. Hay aquí melancolía matizada con elementos de poesía gótica... y una mirada de la realidad quizás más despiada que la realidad misma. Bueno, esto último si nos ponemos positivos... ja ja ja.

Al transcribirte añadí algunos acentos que vos podrías agregar, reeditando, para que esté impecable.


Leerte fue como ver un film duro y bello. Como la vida misma.

BIENVENIDO A MUNDO POESÍA.

Un saludo desde Buenos Aires.
 
Es un recrearse en la vida sobre la dureza del cemento y ese piélago de piel que no se exime a sentir en un poblado de reales y sub-realismo mágico en tus letras.

Un gusto llegar a tu escrito. Abracitos.!
 
Náufragos y divagaciones


Encontraron mi cuerpo tirado en un parque.
Totalmente borracho.
Me taparon los ojos con periódicos húmedos
y secaron los meandros de sangre
con los zigzags de la suela de un zapato.
Era de lluvia, la carnicería, luces ámbares,
sirena brutal que coreaba con las putas de los jirones,
travestis, efigies de laboratorio.
Canturreaban con Ulises díscolo
evangelizador de la Constantinopla de mi cigarro,
del ultimo. La petaca se abrió por el golpe,
volvió a relinchar ante la necropsia.
De mis orificios nasales, riachuelos de licor albureo,
pincel de Baco que dibuja corazones.
Rubí, escarlatina, esclerosis, parálisis del tiempo,
enfermedad del presente. Un suspiro.
Los botecitos de esa playa de papel chino
arriban a la costa de una teta parda.
El departamento tiene dos pisos.
Una sola cama en el erial de Atacama,
el buen humor del Polo sur.
De días y solanas es el festín de las moscas
en los pútridos embates de mi vena,
Que asco, que afulgida luciérnaga natural.
Zootecnia de los pobres.


Llego el futuro sin sus maletas forradas
del Ezeiza y presentaron su maldita
carta notarial, abyecta, inocua y en soma y en sesos.
Estudiantes de la Villareal socavaron
la musculatura gelatinosa. El forro y mortaja
de mi ruiseñor patas. Mi esqueleto
en algún bunker de facultad llena de gérmenes,
mi epitafio tragando rosas para pesar
mas en la balanza. No se inclina. No se subyugue.
Libra. Libre no ah. Sus cadenitas de cobre
condenaron a 25 años a mi primo,
El era una criatura. Su juicio fue antes de nacer.
Que hay del muerto que se come a un muerto
y del muerto que jamás podrá comer a un vivo,
y del vivo que no cree que come a un muerto pero
es este el que hace que sus babas floten en sus
bigotes abriéndole el apetito.
Justicia clama el cerro.
Justicia compra el que compro el cerro.
Hay que alimentarnos de la vieja especie
para salir fuerte y sanos, como dicen esos
reclames de leche. Bah!, pura mierda,
ya me morí, y lo único que pienso es en esa

botella que deje a medias.




Tiene que existir mucha realidad en el fondo de tu poema...dibujado con muy buenas metaforas adornando tu inspiracion...Un gusto leerte.
 

Entre más de 2500 poemas publicados en esta semana:
POEMA RECOMENDADO POR EL JURADO DE
MUNDOPOESIA.COM

13.08.2008


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CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM
 
Náufragos y divagaciones

Encontraron mi cuerpo tirado en un parque.
Totalmente borracho.
Me taparon los ojos con periódicos húmedos
y secaron los meandros de sangre
con los zigzags de la suela de un zapato.
Era de lluvia, la carnicería, luces ámbares,
sirena brutal que coreaba con las putas de los jirones,
travestis, efigies de laboratorio.
Canturreaban con Ulises díscolo
evangelizador de la Constantinopla de mi cigarro,
del último. La petaca se abrió por el golpe,
volvió a relinchar ante la necropsia.
De mis orificios nasales, riachuelos de licor albúreo,
pincel de Baco que dibuja corazones.
Rubí, escarlatina, esclerosis, parálisis del tiempo,
enfermedad del presente. Un suspiro.
Los botecitos de esa playa de papel chino
arriban a la costa de una teta parda.
El departamento tiene dos pisos.
Una sola cama en el erial de Atacama,
el buen humor del Polo sur.
De días y solanas es el festín de las moscas
en los pútridos embates de mi vena,
Que asco, que afulgida luciérnaga natural.
Zootecnia de los pobres.

Llego el futuro sin sus maletas forradas
del Ezeiza y presentaron su maldita
carta notarial, abyecta, inocua y en soma y en sesos.
Estudiantes de la Villareal socavaron
la musculatura gelatinosa. El forro y mortaja
de mi ruiseñor patas. Mi esqueleto
en algún bunker de facultad llena de gérmenes,
mi epitafio tragando rosas para pesar
más en la balanza. No se inclina. No se subyugue.
Libra. Libre no ¡ah!. Sus cadenitas de cobre
condenaron a 25 años a mi primo,
El era una criatura. Su juicio fue antes de nacer.
Qué hay del muerto que se come a un muerto
y del muerto que jamás podrá comer a un vivo,
y del vivo que no cree que come a un muerto pero
es éste el que hace que sus babas floten en sus
bigotes abriéndole el apetito.
Justicia clama el cerro.
Justicia compra el que compró el cerro.
Hay que alimentarnos de la vieja especie
para salir fuerte y sanos, como dicen esos
reclames de leche. ¡Bah!, pura mierda,
ya me morí, y lo único que pienso es en esa
botella que deje a medias.​


Felicitaciones por tan merecido reconocimiento a tus letras, poeta.

Big saludos.
 
Como decía hace un rato: Una matemática del 2x2 que nos da un total de culo de vicuña al cuadrado. Profesor hemos ganado el examen y yo seguiré siendo un náufrago de sumas, restas, divisiones y multiplicaciones en alguna constelación que olvidó la calculadora y yo mis tres dedos.

Cualquier parecido con el divagar, es pura coincidencia o un mal hábito.

Saludos,
 

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