Navegar

winamitta

Poeta recién llegado
(para todos aquellos que aún sueñan)

Navegué por el mundo de los sueños
desplegué todas mis velas
y tomé con gran fuerza aquel timón,
ellas se curvaron llenándose de vida
por el suave soplar de aquel viento seductor,
mi mando desprendía un aroma a madera de caoba
que llenaba estos pulmones de gran felicidad,
mi barco zarparía aquel día,

Mi destino, encontrarte,
no te conozco aún y mira
que como te he extrañado,
te lo digo a corazón abierto.

Los vientos me remontaban
hacia un lugar no contemplado
y luché aguerridamente
por mantener el camino adecuado.

Cansada estoy de tanto esfuerzo,
mis velas se han desgastado
sus suaves hilos de seda
aún oponen resistencia,
las cubiertas se han empolvado
con la bruma de la desilusión,
y los colores platas y dorados
lucen hoy opacos sin ninguna intención
de volver a brillar.

No puedo mantener este rumbo,
no puedo ir contra la marea,
tengo que aprender una vez mas
hay que navegar sin resistencia
adaptándome a las aguas caprichosas de la vida.
Dejaré soltar mi barco
esperando que el mar muestre su belleza.

Contemplaré las estrellas
maravillándome noche a noche,
pensando que alguna de ellas
guarda el brillo de tus ojos.
Y por las tardes despediré
con un latir absorto en mi corazón
a ese sol que se funde con el mar,
imaginando que tú estas en aquel horizonte.

Aún no te conozco y te imagino
al final de este largo camino
esperándome con una sonrisa absoluta
tatuada en el resplandor de tu rostro,
y con esos ojos de fino cristal.
No renuncies a mí, no renuncies a los sueños,
no renuncies al destino de este loco corazón.
 
Navegué por el mundo de los sueños
desplegué todas mis velas
y tomé con gran fuerza aquel timón,
ellas se curvaron llenándose de vida
por el suave soplar de aquel viento seductor,
mi mando desprendía un aroma a madera de caoba
que llenaba estos pulmones de gran felicidad,
mi barco zarparía aquel día,

Mi destino, encontrarte,
no te conozco aún y mira
que como te he extrañado,
te lo digo a corazón abierto.

Los vientos me remontaban
hacia un lugar no contemplado
y luché aguerridamente
por mantener el camino adecuado.

Cansada estoy de tanto esfuerzo,
mis velas se han desgastado
sus suaves hilos de seda
aún oponen resistencia,
las cubiertas se han empolvado
con la bruma de la desilusión,
y los colores platas y dorados
lucen hoy opacos sin ninguna intención
de volver a brillar.

No puedo mantener este rumbo,
no puedo ir contra la marea,
tengo que aprender una vez mas
hay que navegar sin resistencia
adaptándome a las aguas caprichosas de la vida.
Dejaré soltar mi barco
esperando que el mar muestre su belleza.

Contemplaré las estrellas
maravillándome noche a noche,
pensando que alguna de ellas
guarda el brillo de tus ojos.
Y por las tardes despediré
con un latir absorto en mi corazón
a ese sol que se funde con el mar,
imaginando que tú estas en aquel horizonte.

Aún no te conozco y te imagino
al final de este largo camino
esperándome con una sonrisa absoluta
tatuada en el resplandor de tu rostro,
y con esos ojos de fino cristal.
No renuncies a mí, no renuncies a los sueños,
no renuncies al destino de este loco corazón.
DIME UNA COSA DONDE HAS ESTADO TODO ESTE TIEMPO, ES UN GUSTO LEER TUS GENIALES PUBLICACIONES RECIBE UN BESO Y MI MAS GRANDE ADMIRACIÓN. ATTE ANTHONY
 
Última edición:
(para todos aquellos que aún sueñan)

Navegué por el mundo de los sueños
desplegué todas mis velas
y tomé con gran fuerza aquel timón,
ellas se curvaron llenándose de vida
por el suave soplar de aquel viento seductor,
mi mando desprendía un aroma a madera de caoba
que llenaba estos pulmones de gran felicidad,
mi barco zarparía aquel día,

Mi destino, encontrarte,
no te conozco aún y mira
que como te he extrañado,
te lo digo a corazón abierto.

Los vientos me remontaban
hacia un lugar no contemplado
y luché aguerridamente
por mantener el camino adecuado.

Cansada estoy de tanto esfuerzo,
mis velas se han desgastado
sus suaves hilos de seda
aún oponen resistencia,
las cubiertas se han empolvado
con la bruma de la desilusión,
y los colores platas y dorados
lucen hoy opacos sin ninguna intención
de volver a brillar.

No puedo mantener este rumbo,
no puedo ir contra la marea,
tengo que aprender una vez mas
hay que navegar sin resistencia
adaptándome a las aguas caprichosas de la vida.
Dejaré soltar mi barco
esperando que el mar muestre su belleza.

Contemplaré las estrellas
maravillándome noche a noche,
pensando que alguna de ellas
guarda el brillo de tus ojos.
Y por las tardes despediré
con un latir absorto en mi corazón
a ese sol que se funde con el mar,
imaginando que tú estas en aquel horizonte.

Aún no te conozco y te imagino
al final de este largo camino
esperándome con una sonrisa absoluta
tatuada en el resplandor de tu rostro,
y con esos ojos de fino cristal.
No renuncies a mí, no renuncies a los sueños,
no renuncies al destino de este loco corazón.
Hermosos versos para un bello poema de sueños, búsqueda y amor. Muy bueno winamitta. Un abrazo. Paco.
 
(para todos aquellos que aún sueñan)

Navegué por el mundo de los sueños
desplegué todas mis velas
y tomé con gran fuerza aquel timón,
ellas se curvaron llenándose de vida
por el suave soplar de aquel viento seductor,
mi mando desprendía un aroma a madera de caoba
que llenaba estos pulmones de gran felicidad,
mi barco zarparía aquel día,

Mi destino, encontrarte,
no te conozco aún y mira
que como te he extrañado,
te lo digo a corazón abierto.

Los vientos me remontaban
hacia un lugar no contemplado
y luché aguerridamente
por mantener el camino adecuado.

Cansada estoy de tanto esfuerzo,
mis velas se han desgastado
sus suaves hilos de seda
aún oponen resistencia,
las cubiertas se han empolvado
con la bruma de la desilusión,
y los colores platas y dorados
lucen hoy opacos sin ninguna intención
de volver a brillar.

No puedo mantener este rumbo,
no puedo ir contra la marea,
tengo que aprender una vez mas
hay que navegar sin resistencia
adaptándome a las aguas caprichosas de la vida.
Dejaré soltar mi barco
esperando que el mar muestre su belleza.

Contemplaré las estrellas
maravillándome noche a noche,
pensando que alguna de ellas
guarda el brillo de tus ojos.
Y por las tardes despediré
con un latir absorto en mi corazón
a ese sol que se funde con el mar,
imaginando que tú estas en aquel horizonte.

Aún no te conozco y te imagino
al final de este largo camino
esperándome con una sonrisa absoluta
tatuada en el resplandor de tu rostro,
y con esos ojos de fino cristal.
No renuncies a mí, no renuncies a los sueños,
no renuncies al destino de este loco corazón.

Sueño de lengua amable que pinta una necesidad para que el
velamen deje al viento parado por ese aprehensado horizonte
que es palabra de sinceridad. felicidades pues todo el amor
se vierte en una pirueta unica. luzyabsenta
 
Bellas lineas que invitan y acompañan a recorrido de vida y entregan la ilusion como final del camino.
Me gusta mucho felicidades.
Saludos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba