Cinarizina
Poeta que considera el portal su segunda casa
La razón que proclamó el Estado
fue la salvación de la patria,
el tirano siempre usa esa artimaña
para vestir de legal al engaño.
Ejecutó sacrificios humanos
"para limpiar el honor de la patria"
profanada por los asesinatos
de la estirpe somociana y la guardia.
Destaparon la caja de Pandora
de noche saltaron los asesinos,
en la cruel y triste Navidad Roja,
holocausto de indígenas Miskitos.
Miskitos arrancados de su tierra,
purgados sin proceso ni sentencia,
su delito fue abrigar esperanzas,
querer pensar, manifestar sus ideas.
Para el sandinismo eso era un delito,
pensar distinto era muerte segura,
aún así se alzaron los Miskitos,
para luchar contra la dictadura.
Pronto empezó la cacería humana,
miles de Miskitos hechos cautivos,
quemaron sus cosechas y sus casas,
arrasaron son saña sus cultivos.
Aviones "push and pull" vomitaron fuego
arrojando bombas de ochenta libras,
ese fue su regalo navideño,
una bestial matanza fratricida.
En el éxodo fueron masacrados,
a algunos mataron por la espalda;
a otros los ataron de pies y manos
para que el Río Coco se los tragara.
Para sembrar terror entre la raza,
los cabecillas fueron mutilados,
y entre chillidos de dolor y rabia
murieron como valientes soldados.
Las criminales hordas sandinistas,
manufacturadas en el infierno,
a otros Miskitos enterraron vivos,
en maldad, el Frente, es especialista.
La Navidad Roja es espectro vivo
que continúa reclamando justicia,
mano de hierro para el asesino,
castigo por sus obras de injusticia.
En honor a nuestros hermanos caídos,
que la lucha sea más que una plegaria,
algo más que rasgarse los vestidos...
[FONT="]hollemos la autocracia sanguinaria.
(En recordación de los miles de Miskitos asesinados por la dictadura de Daniel Ortega en 1981, en Nicaragua.)
fue la salvación de la patria,
el tirano siempre usa esa artimaña
para vestir de legal al engaño.
Ejecutó sacrificios humanos
"para limpiar el honor de la patria"
profanada por los asesinatos
de la estirpe somociana y la guardia.
Destaparon la caja de Pandora
de noche saltaron los asesinos,
en la cruel y triste Navidad Roja,
holocausto de indígenas Miskitos.
Miskitos arrancados de su tierra,
purgados sin proceso ni sentencia,
su delito fue abrigar esperanzas,
querer pensar, manifestar sus ideas.
Para el sandinismo eso era un delito,
pensar distinto era muerte segura,
aún así se alzaron los Miskitos,
para luchar contra la dictadura.
Pronto empezó la cacería humana,
miles de Miskitos hechos cautivos,
quemaron sus cosechas y sus casas,
arrasaron son saña sus cultivos.
Aviones "push and pull" vomitaron fuego
arrojando bombas de ochenta libras,
ese fue su regalo navideño,
una bestial matanza fratricida.
En el éxodo fueron masacrados,
a algunos mataron por la espalda;
a otros los ataron de pies y manos
para que el Río Coco se los tragara.
Para sembrar terror entre la raza,
los cabecillas fueron mutilados,
y entre chillidos de dolor y rabia
murieron como valientes soldados.
Las criminales hordas sandinistas,
manufacturadas en el infierno,
a otros Miskitos enterraron vivos,
en maldad, el Frente, es especialista.
La Navidad Roja es espectro vivo
que continúa reclamando justicia,
mano de hierro para el asesino,
castigo por sus obras de injusticia.
En honor a nuestros hermanos caídos,
que la lucha sea más que una plegaria,
algo más que rasgarse los vestidos...
[FONT="]hollemos la autocracia sanguinaria.
(En recordación de los miles de Miskitos asesinados por la dictadura de Daniel Ortega en 1981, en Nicaragua.)