Nommo
Poeta veterano en el portal
Siempre me has querido mucho, y lo reconozco.
Te valoro por tu Poesía, de la cuál, carezco.
Pero te ofrezco, a cambio, mi hombría, de gesto brusco,
matices chulos y sonrisa peligrosa.
Y adivinas que no hay nada de eso. Sólo queda la imagen de un cromo.
Por ello, entre santa y santo, pared de cal y canto.
Dado que somos firmes en la consciencia de nuestra escasez, y falta de importancia.
Somos efímeros, y si bien, tenemos potencia suficiente para tocar el piano,
no obstante, seguimos siendo niños. Porque como son, serán.
Como son de pequeños, serán de mayores.
Así que vivimos en una nebulosa.
Vivimos, a veces, deprisa.
Ordenando nuestra mente, para convertirla en piedra preciosa.
Esmeralda, rubí, diamante, ámbar, ágata, jaspe...
El tercer milenio, es del espíritu. Verdadera vida que viene a visitarnos.
Te valoro por tu Poesía, de la cuál, carezco.
Pero te ofrezco, a cambio, mi hombría, de gesto brusco,
matices chulos y sonrisa peligrosa.
Y adivinas que no hay nada de eso. Sólo queda la imagen de un cromo.
Por ello, entre santa y santo, pared de cal y canto.
Dado que somos firmes en la consciencia de nuestra escasez, y falta de importancia.
Somos efímeros, y si bien, tenemos potencia suficiente para tocar el piano,
no obstante, seguimos siendo niños. Porque como son, serán.
Como son de pequeños, serán de mayores.
Así que vivimos en una nebulosa.
Vivimos, a veces, deprisa.
Ordenando nuestra mente, para convertirla en piedra preciosa.
Esmeralda, rubí, diamante, ámbar, ágata, jaspe...
El tercer milenio, es del espíritu. Verdadera vida que viene a visitarnos.
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