Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Él llegó suavemente.
Quieto y cayado para no asustarla.
Olió su perfume y engalanó su figura
atrayéndola hacia si.
Colocó en su boca palabras dulces
y sonrisas de ensueño.
Le grito mil te amos pintados de colores.
Llamó a las estrellas
para que la acurrucaran
mientras ella dormía.
Se subió a la copa de los árboles
para improvisarle con su susurro
una canción de cuna.
Y tan solo dejo que ella sintiera
al amor rondando cerca.
Luego suavemente se alejo.
No musito palabra alguna.
Dejo plasmada su sonrisa
en una estela de mil matices.
Ahora ella le busca
pues intenta de él apasionarse.
Aunque el miedo la sepulta,
hoy sabe que necesita amarle.
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