Fernando Sarabia
Poeta recién llegado
hoy arranco de mi pecho,
tu ADIÓS,
lo arrancare para siempre
de mi corazón
lo lanzare al cielo,
se lo lanzaré a Dios...
no lo necesito
si, me quita inspiración,
se que duele,
pero tu amor ya no me hiere
es esta necedad mía,
de llevarte conmigo,
como un sentimiento fuerte
pero a la vez ausente
me quitas inspiracion
me vuelves inerte,
esta desesperación
es para no quererse,
y perderse,
en miles de petalos
de dolor
mil colores era mi vida,
hasta que te fuiste
hasta que la tristeza
se hizo mi néctar,
de melancolía,
de momentos muertos
de aire que no da vida...
ya no respira ni palpita
el corazón,
y nuevas ilusiones
trato de tener hoy
pero tu recuerdo llega
y me quita inspiración
me tira de nuevo,
pero me levanto
con mas poemas,
con miles de mensajes
en mi buzon de amor
perdona si me haces falta
perdón si soy yo,
el que no te olvida,
y el que puede
que por ti muera hoy...
perdoname vida,
hoy vuelvo a ser yo,
un poeta suicida
y como bomba ,
mi sentimiento
caragado en mi corazón,
adiós realidad obscura
adiós mundo sin devoción
tu ADIÓS,
lo arrancare para siempre
de mi corazón
lo lanzare al cielo,
se lo lanzaré a Dios...
no lo necesito
si, me quita inspiración,
se que duele,
pero tu amor ya no me hiere
es esta necedad mía,
de llevarte conmigo,
como un sentimiento fuerte
pero a la vez ausente
me quitas inspiracion
me vuelves inerte,
esta desesperación
es para no quererse,
y perderse,
en miles de petalos
de dolor
mil colores era mi vida,
hasta que te fuiste
hasta que la tristeza
se hizo mi néctar,
de melancolía,
de momentos muertos
de aire que no da vida...
ya no respira ni palpita
el corazón,
y nuevas ilusiones
trato de tener hoy
pero tu recuerdo llega
y me quita inspiración
me tira de nuevo,
pero me levanto
con mas poemas,
con miles de mensajes
en mi buzon de amor
perdona si me haces falta
perdón si soy yo,
el que no te olvida,
y el que puede
que por ti muera hoy...
perdoname vida,
hoy vuelvo a ser yo,
un poeta suicida
y como bomba ,
mi sentimiento
caragado en mi corazón,
adiós realidad obscura
adiós mundo sin devoción