La Sexorcisto
Lluna V. L.
Dime que no hay
infierno
ni hielo,
que esa navaja no corta
y que no quieres drogarme,
que el horizonte esta aquí
y tus labios no son dos trozos
de espinas de pescado,
dime, dime y dime
que Alicante no está medio sumergido,
¿cuánto aguantará mi respiración
si te empeñas en meterme la lengua?
Otra vez dime que este líquido
no se me pega en la entrepierna
mientras doy vueltas
en el fondo de la Rambla Méndez Núnez
y los rayos del sol rojizo
se ven allá lejos,
no me busques con un sonar
me pierdo en un bosque de algas
niego que sea yo, que sea verdad,
dime que no hay
arriba
ni
abajo,
nada sólido
o
líquido.
infierno
ni hielo,
que esa navaja no corta
y que no quieres drogarme,
que el horizonte esta aquí
y tus labios no son dos trozos
de espinas de pescado,
dime, dime y dime
que Alicante no está medio sumergido,
¿cuánto aguantará mi respiración
si te empeñas en meterme la lengua?
Otra vez dime que este líquido
no se me pega en la entrepierna
mientras doy vueltas
en el fondo de la Rambla Méndez Núnez
y los rayos del sol rojizo
se ven allá lejos,
no me busques con un sonar
me pierdo en un bosque de algas
niego que sea yo, que sea verdad,
dime que no hay
arriba
ni
abajo,
nada sólido
o
líquido.