maxmaniaco
Poeta asiduo al portal
Hoy, que el gigante duerme el sueño eterno
y las sombras del amor se han vuelto quimeras de pesadilla
hoy que la vida se ha vuelto una mera costumbre
y el latido una molesta necesidad.
Hoy que el sol congela las arterias
y la luna despierta volcanes en las venas.
Hoy se revuelcan la soledad y el deseo
en el lecho deshabitado
donde un día le confesé a tus pezones
la locura y la bestia en las que me he convertido.
Hoy, te dejo un número marcado a fuego en la piel
dijitos atrofiados de un tiempo sin cultura
hoy cuando las caricias perdieron su gentileza
y ya no da fruto el árbol de los consejos.
Hoy, sí hoy, he venido a confesarte
que te odio como nunca
y las sombras del amor se han vuelto quimeras de pesadilla
hoy que la vida se ha vuelto una mera costumbre
y el latido una molesta necesidad.
Hoy que el sol congela las arterias
y la luna despierta volcanes en las venas.
Hoy se revuelcan la soledad y el deseo
en el lecho deshabitado
donde un día le confesé a tus pezones
la locura y la bestia en las que me he convertido.
Hoy, te dejo un número marcado a fuego en la piel
dijitos atrofiados de un tiempo sin cultura
hoy cuando las caricias perdieron su gentileza
y ya no da fruto el árbol de los consejos.
Hoy, sí hoy, he venido a confesarte
que te odio como nunca
y te amo como siempre.