Adriana Velázquez
Poeta recién llegado
Quisiera hacerte un vergel,
rodearte de orquídeas y miel,
y entonces beberte en vermú,
mientras que suena el laúd,
mi religión es tu origen,
mi talismán es tu imagen,
conviertes hoy mi fortuna
transformándote en mi Zuna.
Soy dependiente a tu droga,
en gránulos de belladona,
ya no puedo hacer balance
del desastre y del alcance,
¿y este amor si será humano?
o es tal vez amor pagano.
Bajo esta luz extenuante,
se revela el contrincante,
¿y será que en entretanto
ya se ha acabado el encanto?
Y entonces hoy la romanza
ya no es canto ni alabanza.
rodearte de orquídeas y miel,
y entonces beberte en vermú,
mientras que suena el laúd,
mi religión es tu origen,
mi talismán es tu imagen,
conviertes hoy mi fortuna
transformándote en mi Zuna.
Soy dependiente a tu droga,
en gránulos de belladona,
ya no puedo hacer balance
del desastre y del alcance,
¿y este amor si será humano?
o es tal vez amor pagano.
Bajo esta luz extenuante,
se revela el contrincante,
¿y será que en entretanto
ya se ha acabado el encanto?
Y entonces hoy la romanza
ya no es canto ni alabanza.