Arturo de Frans-Antonnia
Poeta recién llegado
[FONT="]He llegado a vos con mi madero,
[FONT="]Me dejé amarte sacrificando mi credo,
[FONT="]Con miles de risas tiernas en la capilla,
[FONT="]Juntos, en muchos domingos soleados,
[FONT="]Oyendo lo que Dios ha permitido,
[FONT="]Y desoyendo lo que me tiene preparado,
[FONT="]Susurros de recetas de postres,
[FONT="]Chistes a destiempo e ingenuos,
[FONT="]Risillas apretadas entre dientes,
[FONT="]Y una palmadita tuya sobre mi hombro izquierdo,
[FONT="]Un abrazo disimulado en medio de los sectarios que vos y yo aborrecemos,
[FONT="]Un escape hacia detrás del templo,
[FONT="]Una mirada tan azul como la tuya nunca jamás la voy a hallar,
[FONT="]El viento que hacia llover flores de naranja y lapachos rosados,
[FONT="]Los niños que jugaban bajo las sombras,
[FONT="]El sol invadiendo nuestras caras,
[FONT="]Y la promesa que tus labios me susurraron,
[FONT="]No me sueltes yo te decía,
[FONT="]Me cambiaste la vida vos me decías,
[FONT="]¿Cuánto tiempo ya pasó?
[FONT="]¿Un año o más?
[FONT="]Me olvidé de marcar las fechas,
[FONT="]Porque pensé que sería en vano hacerlo,
[FONT="]Aún te tengo en mi pieza,
[FONT="]Tu perfume Ted Lapidus aún está acá,
[FONT="]Aún pienso que si voy a la iglesia,
[FONT="]Te veré de espaldas sintiéndome entrar,
[FONT="]Que voltearás a mi llegada y sonreirás,
[FONT="]Pues parece que el otoño no se fue,
[FONT="]Ni el color de tus prendas oscuras,
[FONT="]Aún me reflejo en tus anteojos,
[FONT="]Aun respondo al guiño de tus ventanas,
[FONT="]Y aún llevo chocolates en mi mochila,
[FONT="]Pues parece tener más sentido que aún te recuerde en la noche veloz,
[FONT="]En mi pieza imagínote entrar,
[FONT="]Un paisaje por la ventana enrejada,
[FONT="]Hay viento que arremolina hojas apoemadas en mi jardín,
[FONT="]Se oye al viento silbar entre troncos ahuecados; ramillas secas que caen,
[FONT="]Y lo sauces lloran conmigo, cariño,
[FONT="]Porque la sequía llegó a nuestro amor.
[FONT="]
[FONT="]Asunción - 05/12/2009
[FONT="]Me dejé amarte sacrificando mi credo,
[FONT="]Con miles de risas tiernas en la capilla,
[FONT="]Juntos, en muchos domingos soleados,
[FONT="]Oyendo lo que Dios ha permitido,
[FONT="]Y desoyendo lo que me tiene preparado,
[FONT="]Susurros de recetas de postres,
[FONT="]Chistes a destiempo e ingenuos,
[FONT="]Risillas apretadas entre dientes,
[FONT="]Y una palmadita tuya sobre mi hombro izquierdo,
[FONT="]Un abrazo disimulado en medio de los sectarios que vos y yo aborrecemos,
[FONT="]Un escape hacia detrás del templo,
[FONT="]Una mirada tan azul como la tuya nunca jamás la voy a hallar,
[FONT="]El viento que hacia llover flores de naranja y lapachos rosados,
[FONT="]Los niños que jugaban bajo las sombras,
[FONT="]El sol invadiendo nuestras caras,
[FONT="]Y la promesa que tus labios me susurraron,
[FONT="]No me sueltes yo te decía,
[FONT="]Me cambiaste la vida vos me decías,
[FONT="]¿Cuánto tiempo ya pasó?
[FONT="]¿Un año o más?
[FONT="]Me olvidé de marcar las fechas,
[FONT="]Porque pensé que sería en vano hacerlo,
[FONT="]Aún te tengo en mi pieza,
[FONT="]Tu perfume Ted Lapidus aún está acá,
[FONT="]Aún pienso que si voy a la iglesia,
[FONT="]Te veré de espaldas sintiéndome entrar,
[FONT="]Que voltearás a mi llegada y sonreirás,
[FONT="]Pues parece que el otoño no se fue,
[FONT="]Ni el color de tus prendas oscuras,
[FONT="]Aún me reflejo en tus anteojos,
[FONT="]Aun respondo al guiño de tus ventanas,
[FONT="]Y aún llevo chocolates en mi mochila,
[FONT="]Pues parece tener más sentido que aún te recuerde en la noche veloz,
[FONT="]En mi pieza imagínote entrar,
[FONT="]Un paisaje por la ventana enrejada,
[FONT="]Hay viento que arremolina hojas apoemadas en mi jardín,
[FONT="]Se oye al viento silbar entre troncos ahuecados; ramillas secas que caen,
[FONT="]Y lo sauces lloran conmigo, cariño,
[FONT="]Porque la sequía llegó a nuestro amor.
[FONT="]
[FONT="]Asunción - 05/12/2009