Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo la tuve entre mis dedos.
Era arena del desierto del Sáhara.
Fui su pájaro enjaulado. Su lechuza. Su ave de grandes ojos.
Me alimentaba a base de pipas de girasol y de cacahuetes.
Un buen día, le pedí salir por el vecindario. Me puso una corona encima, hecha de espinas.
Se rasgó las vestiduras. Y su túnica llegó a reposar junto a sus sandalias.
Entonces, me introdujo en un canasto, lleno de huevos de gallina.
Me puso a empollar a esos granujas. ¡ Qué despropósito !
Siendo jefe de tribu. Contable, en su empresa. Gestas heroicas y cálculo.
Nacían y crecían, y junto a mí, vivían, docenas de crías de ave de corral, que jugaban al fútbol.
Mis hijos adoptivos. Mi equipo.
Una inmensa minoría. Cobrábamos un dineral, en metálico.
Jugábamos contra el dinosaurio. Contra el velocirraptor. Contra el cocodrilo.
Vino a visitarnos el tiburón entrenador, de un deporte llamado Rugby. Más de contacto. Imperativo.
Volví con mi ama. Comía y bebía su manjar predilecto. El yogur.
Hicimos el amor...
A nuestro hijo, le llamamos Ben-Hur.
Le encantan las cuádrigas, y las carreras de caballos.
También, hace ejercicio físico. Rema en galeras. Ben-Hur prospera.
Mi mujer y yo, ya somos legendarios. No somos famosos, ni falta que nos hace.
Era arena del desierto del Sáhara.
Fui su pájaro enjaulado. Su lechuza. Su ave de grandes ojos.
Me alimentaba a base de pipas de girasol y de cacahuetes.
Un buen día, le pedí salir por el vecindario. Me puso una corona encima, hecha de espinas.
Se rasgó las vestiduras. Y su túnica llegó a reposar junto a sus sandalias.
Entonces, me introdujo en un canasto, lleno de huevos de gallina.
Me puso a empollar a esos granujas. ¡ Qué despropósito !
Siendo jefe de tribu. Contable, en su empresa. Gestas heroicas y cálculo.
Nacían y crecían, y junto a mí, vivían, docenas de crías de ave de corral, que jugaban al fútbol.
Mis hijos adoptivos. Mi equipo.
Una inmensa minoría. Cobrábamos un dineral, en metálico.
Jugábamos contra el dinosaurio. Contra el velocirraptor. Contra el cocodrilo.
Vino a visitarnos el tiburón entrenador, de un deporte llamado Rugby. Más de contacto. Imperativo.
Volví con mi ama. Comía y bebía su manjar predilecto. El yogur.
Hicimos el amor...
A nuestro hijo, le llamamos Ben-Hur.
Le encantan las cuádrigas, y las carreras de caballos.
También, hace ejercicio físico. Rema en galeras. Ben-Hur prospera.
Mi mujer y yo, ya somos legendarios. No somos famosos, ni falta que nos hace.
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