Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo poco cuerdo que queda de mí,
Tiene planeado mudarse de casa el fin de semana
Y dejar por fin que se encargue de mí
La locura que llevo pintada en la cara.
No temo a sombras ni fantasmas,
Camino derecho llevando oculto en mi brazo
El tatuaje del beso que ayer sin llegar a la cama
Nos hemos robado.
Visto de negro y tú llevas el rojo más rojo en la piel,
Callo las palabras que sin censura quisiera decir
Y me encargo de ciertos menesteres
Que un buen caballero no debe sentir.
Nos vemos a la misma hora de siempre
Con tu vestido color de almendras
Y mis ganas de sentirte en mi piel,
Anímate de una vez y me tientas
Que yo contigo el pudor no lo puedo tener.
Te agradezco la buena fortuna
Y el imaginario de sueños que me haces padecer,
Contigo vivo oculto en la Luna
Y no encuentro otra ruta para conocer el placer.
No temo a sombras ni fantasmas
Ni ando pensando en lo que está mal o bien,
Lo poco cuerdo que tengo amanece en las ramas
Del árbol prohibido de verte mujer.
Callo las palabras que sin censura quisiera decir
Y las digo al susurro que en la noche me cuenta de ti.
Tiene planeado mudarse de casa el fin de semana
Y dejar por fin que se encargue de mí
La locura que llevo pintada en la cara.
No temo a sombras ni fantasmas,
Camino derecho llevando oculto en mi brazo
El tatuaje del beso que ayer sin llegar a la cama
Nos hemos robado.
Visto de negro y tú llevas el rojo más rojo en la piel,
Callo las palabras que sin censura quisiera decir
Y me encargo de ciertos menesteres
Que un buen caballero no debe sentir.
Nos vemos a la misma hora de siempre
Con tu vestido color de almendras
Y mis ganas de sentirte en mi piel,
Anímate de una vez y me tientas
Que yo contigo el pudor no lo puedo tener.
Te agradezco la buena fortuna
Y el imaginario de sueños que me haces padecer,
Contigo vivo oculto en la Luna
Y no encuentro otra ruta para conocer el placer.
No temo a sombras ni fantasmas
Ni ando pensando en lo que está mal o bien,
Lo poco cuerdo que tengo amanece en las ramas
Del árbol prohibido de verte mujer.
Callo las palabras que sin censura quisiera decir
Y las digo al susurro que en la noche me cuenta de ti.