Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
No quiero algo tan serio,
ni tampoco, algo tan en broma,
sólo llamarte cualquier día,
y escucharte yo también.
no quiero algo tan serio,
ni tampoco, algo tan en broma,
sólo hoy hacerte el amor,
y pensar que mañana también.
no deseo tanta seriedad ni tampoco tanta broma,
sólo que explotes en cada intimidad,
sólo llenarte en mi estruendo de cada comunión.
No quiero algo tan serio,
ni tampoco, algo tan en broma,
sólo hasta cuando nuestro karma,
decida que ni tan en serio ni tan en broma,
hemos participado el uno del otro
llenándonos de los momentos que debemos amar,
contagiándonos de los instantes
en que el aura sea cómplice de la intimidad de nuestra cercanía.
Ni tan cerca ni tan lejos,
como la lluvia que te abrace y no te empape,
como el sirio que te ilumine y no te encandile,
como el aroma que te envuelva y no te agobie,
para que amemos el mar por su paz
y no le temamos por su profundidad,
para que nos elevemos en libertad
y no pensemos que la compañía son paredes limitadas.
Ni tan en serio ni tan en broma
para adornar con matices de colores
y no con toda la paleta del pintor,
tampoco, deseo algo tan en serio,
pero tampoco, que sea una broma,
sólo que nos deleitemos con cada palabra,
que del corazón emane cálida,
sólo que nos protejamos del vaivén de los sentimientos,
sólo que nos sostengamos en la cima de las emociones,
hasta cuando nuestros bíceps ya no aguanten el peso del otro.
Ni tan oscuro ni tan claro,
sólo pido la suficiente luz para ver tu alma,
ni tan en serio ni tan en broma,
no pronóstico si el equilibrio,
lo descubro en estas palabras,
más el intentarlo ya me satisface,
más esta prosa no ofrece
algo tan en serio, pero tampoco algo tan en broma....
ni tampoco, algo tan en broma,
sólo llamarte cualquier día,
y escucharte yo también.
no quiero algo tan serio,
ni tampoco, algo tan en broma,
sólo hoy hacerte el amor,
y pensar que mañana también.
no deseo tanta seriedad ni tampoco tanta broma,
sólo que explotes en cada intimidad,
sólo llenarte en mi estruendo de cada comunión.
No quiero algo tan serio,
ni tampoco, algo tan en broma,
sólo hasta cuando nuestro karma,
decida que ni tan en serio ni tan en broma,
hemos participado el uno del otro
llenándonos de los momentos que debemos amar,
contagiándonos de los instantes
en que el aura sea cómplice de la intimidad de nuestra cercanía.
Ni tan cerca ni tan lejos,
como la lluvia que te abrace y no te empape,
como el sirio que te ilumine y no te encandile,
como el aroma que te envuelva y no te agobie,
para que amemos el mar por su paz
y no le temamos por su profundidad,
para que nos elevemos en libertad
y no pensemos que la compañía son paredes limitadas.
Ni tan en serio ni tan en broma
para adornar con matices de colores
y no con toda la paleta del pintor,
tampoco, deseo algo tan en serio,
pero tampoco, que sea una broma,
sólo que nos deleitemos con cada palabra,
que del corazón emane cálida,
sólo que nos protejamos del vaivén de los sentimientos,
sólo que nos sostengamos en la cima de las emociones,
hasta cuando nuestros bíceps ya no aguanten el peso del otro.
Ni tan oscuro ni tan claro,
sólo pido la suficiente luz para ver tu alma,
ni tan en serio ni tan en broma,
no pronóstico si el equilibrio,
lo descubro en estas palabras,
más el intentarlo ya me satisface,
más esta prosa no ofrece
algo tan en serio, pero tampoco algo tan en broma....