Kein Williams
Poeta fiel al portal
Ni yo sé cuanto te quiero
El corazón no cuantifica
La cantidad de nuestro amor
Que puede en él acumular.
Yo no cuento las estrellas
Ni la arena en la playa
Pero sé que mi cariño
Es mucho más inmenso.
Ni las hojas en un árbol
Ni las semillas de trigo en un silo
Pueden igualar o querer imitar
La mitad de mi querer.
Ni las gotas de un diluvio
Ni las hormigas en el azúcar
Son migajas de un presente
Del cual Dios es el amo.
Te doy todo y me endeudo
En lo que mi alma califica
Que darte todo es lo mejor
Para así poderte amar.
Porque tú eres tan bella
Que no importa donde vaya
Pues te llevo conmigo
Hasta cuando no te pienso.
Pues el amor no hay que buscarlo
Sino que hay esperarlo tranquilo
Sabía muy bien que tenía llegar
Desde que te vi por primera vez
Desde entonces yo soy tuyo
Y no dejaré de serlo nunca
Pues bien sabe la gente
Que es mucho lo que te amo.
El corazón no cuantifica
La cantidad de nuestro amor
Que puede en él acumular.
Yo no cuento las estrellas
Ni la arena en la playa
Pero sé que mi cariño
Es mucho más inmenso.
Ni las hojas en un árbol
Ni las semillas de trigo en un silo
Pueden igualar o querer imitar
La mitad de mi querer.
Ni las gotas de un diluvio
Ni las hormigas en el azúcar
Son migajas de un presente
Del cual Dios es el amo.
Te doy todo y me endeudo
En lo que mi alma califica
Que darte todo es lo mejor
Para así poderte amar.
Porque tú eres tan bella
Que no importa donde vaya
Pues te llevo conmigo
Hasta cuando no te pienso.
Pues el amor no hay que buscarlo
Sino que hay esperarlo tranquilo
Sabía muy bien que tenía llegar
Desde que te vi por primera vez
Desde entonces yo soy tuyo
Y no dejaré de serlo nunca
Pues bien sabe la gente
Que es mucho lo que te amo.