Amartemisa
Poetisa
Una lágrima se escurre sofocada,
sin aliento, por la mejilla blanca.
El piano está sonando hermético
en el infierno de esta noche.
Dijiste que me querías,
hoy la luna se ha escondido
sin palabras entre mis finos cabellos.
Cada tecla que suena me lleva a ti,
sola sin ánimo, ni ánima, ni nada de nada,
tan sólo este amor que pronuncia tu nombre.
Dijiste tantas cosas...
Ahora son sonidos escondidos entre paja
y no logro encontrarlos.
Un día te amé, quizá fueran dos,
o tres, quizá y sin quizá te sigo amando
en las estrellas de mis manos
porque te sigo soñando con el reloj parado.
Se ha oscurecido mi boca sin tus besos,
ya no hay sol, ni luces, ni colores,
sólo tinieblas entre algunas voces.
Ay!, recuerdo cuando era niña.
La fantasía primaba mi ventana,
el amor era rosa y se dejaba caer
entre nubes de algodón.
Ahora las nubes han bajado hasta mis pies,
es la niebla que pisan mis lamentos,
es mi pena, mi tormento.
Cabizbaja camino descalza entre mis versos,
esperando un minuto de tu aliento
y soñando que caigo entre las nubes
de tu eterna mirada.