che ibarra
Poeta recién llegado
Niégame la noche que jamás llegaste
y después ya no amaneció,
Niégame tu protagonismo en la pobre historia de mi vida
que no es ninguna obra literaria.
Niégame que fuí la correa de tu sandalia
solo para besarte los pies,
niégame que alguna vez bebí
la savia de tus senos que son sandías del desierto,
niégame la puta razón de saber
que sentada en medio de mi vida me decías
por siempre .
Niégame la verdad de sentirte ajena a mi cama
pero atada a mi alma,
niégame que fuiste mi verdad
y ahora vivo de mentiras.
Niégame que fuiste un continente
y yo tu isla desolada.
Niégame lo que quieras, lo que seas, lo que puedas,
Niégame negarte
que nunca lo haré.
Che
y después ya no amaneció,
Niégame tu protagonismo en la pobre historia de mi vida
que no es ninguna obra literaria.
Niégame que fuí la correa de tu sandalia
solo para besarte los pies,
niégame que alguna vez bebí
la savia de tus senos que son sandías del desierto,
niégame la puta razón de saber
que sentada en medio de mi vida me decías
por siempre .
Niégame la verdad de sentirte ajena a mi cama
pero atada a mi alma,
niégame que fuiste mi verdad
y ahora vivo de mentiras.
Niégame que fuiste un continente
y yo tu isla desolada.
Niégame lo que quieras, lo que seas, lo que puedas,
Niégame negarte
que nunca lo haré.
Che