hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Niña de hielo y cristal,
niña de plata y escarcha,
fría sangre de deshielo
de nieve que llevas por alma.
Tus ojos...
dos lagos azules, helados,
cuando observan mi llegada;
los mismos azules lagos
cuando me marcho, sin nada.
¿Qué estaba pensando el cielo
cuando olvidó darte el alma?
Ah... Niña cerca y tan lejana.
Niña de trenzas tan claras
que mis manos, entre ellas,
parece que se borraran.
¿Qué oscuro designio hizo
que de ti me enamorara?