Niña dorada de piel clara
suave dulzura de cariño y luz blanca.
La primavera a ti te encarga
cuidar de las flores dándoles sus colores.
¡Ay niña!, cuando lloras la pena es mía,
cuando ríes también la alegría.
Sin verte, ni oírte, ni sentirte
muero cada día.
A veces, el viento me trae tu esencia
recordándome a ti.
En una jaula guardo mi corazón custodiado por la razón
y aunque no es libre sueña que vuela lejos de aquí.
Manu.
suave dulzura de cariño y luz blanca.
La primavera a ti te encarga
cuidar de las flores dándoles sus colores.
¡Ay niña!, cuando lloras la pena es mía,
cuando ríes también la alegría.
Sin verte, ni oírte, ni sentirte
muero cada día.
A veces, el viento me trae tu esencia
recordándome a ti.
En una jaula guardo mi corazón custodiado por la razón
y aunque no es libre sueña que vuela lejos de aquí.
Manu.