Bakier
Poeta fiel al portal
Mujer,
son mis sueños como esas hojas secas
arrancadas por el viento.
Juegan y danzan al compás del suave viento
se deslizan y juguetean a la sombra de un viejo cedro.
Y cuando todo es perfecto, pura armonía y sueños
en esos cálidos vientos, cae de golpe al áspero suelo.
Mujer
aquí traigo mi alma dormida, mi furor marchito
y todos mis sueños muertos.
Te regalo el invierno de mis besos;
una caricia fría, una mirada perdida
y mis pocos buenos recuerdos.
Niña mía
quisieran mis besos, ser mañana
no tarde próxima a morir.
Quisieran mis sueños tener alas,
elevarse en el azul inmenso y quemarse
en tus negras pupilas.
Quisiera mi niña
cantarle a la luna enamorada
mis añoranzas.
Amarte cada día al despuntar el alba,
vibrar de ilusiones cuando me miras así.
Pero es mi corazón un viejo agonizante,
desahuciado.
vete rueda por el mundo, ya no sufras por mí.
son mis sueños como esas hojas secas
arrancadas por el viento.
Juegan y danzan al compás del suave viento
se deslizan y juguetean a la sombra de un viejo cedro.
Y cuando todo es perfecto, pura armonía y sueños
en esos cálidos vientos, cae de golpe al áspero suelo.
Mujer
aquí traigo mi alma dormida, mi furor marchito
y todos mis sueños muertos.
Te regalo el invierno de mis besos;
una caricia fría, una mirada perdida
y mis pocos buenos recuerdos.
Niña mía
quisieran mis besos, ser mañana
no tarde próxima a morir.
Quisieran mis sueños tener alas,
elevarse en el azul inmenso y quemarse
en tus negras pupilas.
Quisiera mi niña
cantarle a la luna enamorada
mis añoranzas.
Amarte cada día al despuntar el alba,
vibrar de ilusiones cuando me miras así.
Pero es mi corazón un viejo agonizante,
desahuciado.
vete rueda por el mundo, ya no sufras por mí.
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