JM Almonte
Poeta recién llegado
Niña de mis sueños que en tu piel de cristal
guardas la fragancia de una flor en primavera,
como estación que en mi vida se detuvo
llenándola cual perfume embriagador.
Niña mía que en tus ojos guardas, el esplendor
del mismo sol, y solo basta tu mirada
para en volverme entre sus llamas,
cual calor veraniego; en una tarde despejada.
En el cofre de tus labio Niña mía
descubrí un bosque profuso de emociones,
que a mi piel revela los secretos,
de un joven corazón apasionado.
De tu cálida y virginal pureza niña mía,
hoy mi anhelante alma desea llenar su copa,
sumergirme en el profundo mar de tus ansias,
y hacer mía la primavera de tu piel.