Niña pecosa
Niña blanca en tu razón lozana
de vestidura pilosa y espartana mañana
que fuese el encuentro un galeno
de soja pintada en una quebrada.
Desde hace diez años sueño en tus noches
el corretear frondoso a verde cañaveral
de besitos, manías adolescentes
que retoñan el desparpajo
de haberte dejado en la corriente.
Pequitas luminosas fulguran tu cuerpo
que atraen a esta historia corta
la desfachatez de besar
el portal de tu rostro templado
en un beso buen mozo.
Mujer hoy, de manías curtidas, calladas
mantos de belleza cubren tu cuerpo
batiendo el soplido del tiempo
las velas en tu vientre dispuesto
al nacer de él la gemela armonía
de tus gestos, belleza con alevosía.