harold perez
Poeta recién llegado
Niña, te dejé un aliento para tus lágrimas;
Para tu tristeza inmensa,
Para la esperanza.
Le supliqué un minuto al cielo un canto
Y me dio lluvia, y me dijo "aguanta".
Niña, a veces yo sé que tú
me tratas, pero no me aguantas
Yo le rogué al cielo comprenderte,
el cielo me respondió con lágrimas.
Mientras lloras una despedida cautelosa
Que petrifiqué a un intervalo de insipiente cobardía...
Te juro que no fue mi intención dejarte en la cara
Una tristeza inmensa y una desesperanza;
Motivo?... Pues lo sabes, te quería
Y te quiero, ea!, mas que a nada
Pero simplemente no puedo ver
Como torpemente te desgarras
Como torpemente te desgarras
Y por mi entera culpa dejas tú de ser.
Para tu tristeza inmensa,
Para la esperanza.
Le supliqué un minuto al cielo un canto
Y me dio lluvia, y me dijo "aguanta".
Niña, a veces yo sé que tú
me tratas, pero no me aguantas
Yo le rogué al cielo comprenderte,
el cielo me respondió con lágrimas.
Mientras lloras una despedida cautelosa
Que petrifiqué a un intervalo de insipiente cobardía...
Te juro que no fue mi intención dejarte en la cara
Una tristeza inmensa y una desesperanza;
Motivo?... Pues lo sabes, te quería
Y te quiero, ea!, mas que a nada
Pero simplemente no puedo ver
Como torpemente te desgarras
Como torpemente te desgarras
Y por mi entera culpa dejas tú de ser.