NIÑA VULCI-IV
Abril es húmedo
y otoñal como tu vientre
que vive
en las llamas del silencio.
Te amo, sí
te amo niña Vulci
con el fastidio de la tarde
y estos impulsos
que caen desde la cabeza
hasta la punta de los pies.
Te amo, y
Los besos pueden ser azules
cuando te acercas y me tocas
cuando me llega como una vulva de luz
el hilo de tus deseos.
Atrás quedaron los pájaros que golpearon
la acritud del silencio;
lo tangible es verte desnuda
frente al crisol del silencio,
lo tangible
es que te quedas suspendida
en el aura que me acoge
con sus nimios días.
Eban